Hoy, hace una media hora, acabo de ver la película "lost in translation" y he de decir que me ha encantado.
La razón por la que creo que opino esto es sencillamente que al final el chico bien consigue a la chica, dado que ésta lo quiere, pero, sin embargo, no se la lleva. Es curioso ver como durante toda la película esperas que llegue el momento del beso entre los dos protagonistas, ya que es obio que ambos desean hacerlo pero, esta película no trata sobre el amor de Hollywood y esos amores probablemente hasta adolescentes, lo cual dificulta bastante la vida de nuestros dos amigos que están al otro lado de la pantalla.
Y es que creo que nos es más fácil sentirnos identificados con ese Bill Murray que coge el coche y dice algo así como "vamos siga hacia el aeropuerto" y sigue adelante con esa mezcla entre tristeza, amargura y, sin embargo, cierto gozo. Esa media sonrisa nostálgica que todos parecemos conocer y que da tanta fuerza al las escenas finales del film.
Posiblemente nos gusté ver fracasar, al menos de vez en cuando, a la gente sólo para recordarnos nuestros propios fracasos y hacernos pensar por dentro "es verdad".